I EDICIÓN - ESCUELA DE DISCIPULADO
ENTREVISTAMOS A ........ALFONSO
¡¡Gracias Alfonso por dejarnos tu testimonio del primer encuentro de la Escuela!!.
Campano, 8 de Noviembre de 2014
Hola Alfonso, ¿De Dónde vienes? ¿Cúal es tu parroquia?
Vengo de la Línea de la Concepción y mi parroquia es San Pedro Apóstol
¿Qué te ha parecido hasta ahora el desarrollo del día........., Misa, charlas, comida compartida, Oración, acompañamiento del Obispo?
Como me ocurrió con la Escuela de Evangelizadores, estoy sorprendido de la gran respuesta por parte de la gente de la diócesis. Eso indica sus ganas de llenarse de Dios y de su Espíritu como discípulos de Jesús. El día ha sido magnífico -como siempre- efusión del Espíritu Santo, alegría y fraternidad en los participantes, pan y amor compartidos y delante D. Rafael nuestro pastor.
¿Qué te han parecido las charlas de Luis y Jairo?
Luis y Jairo hablan desde la coherencia de su experiencia de fe vivida en comunidad, por eso tienen tanta fuerza y autoridad sus charlas. Son simples seglares que muestran con humildad y valentía una opción evangelizadora muy atractiva para nuestra vida de cristianos.
¿Has tenido ese momento de conversión del que ellos han hablado?
Sí, lo he tenido, y no uno sólo. El Señor me salvó la vida más de una vez, en circunstancias muy difíciles.
Él tiró de mí -como dijo Jairo en su charla- y con su amor y su perdón me devolvió la esperanza. Es difícil decir "No" cuando Él te dice "Sígueme". Y creo que me seguirá acompañando, como a todos los que comparten este día, para ayudarnos con nuestras cruces más o menos grandes.
¿Tienes algún grupo, comunidad..?
Formo parte del cenáculo diocesano creado en la parroquia a partir de un grupo de reflexión de la fe y de la Escritura. Hasta donde yo sé, es el único que hay en La Línea. El curso pasado también ayudé modestamente en la atención de los otros cenáculos del Campo de Gibraltar y Barbate.
¿Piensas volver el próximo día?
Si Dios quiere, espero seguir todo el proceso de la Escuela del Discipulado. Creo que será bueno para mí y para aquellos a los que yo pueda anunciar el Evangelio. Es una misión a la que nos invita el Papa Francisco y de la que ninguno debe sentirse excluido.