martes, 4 de noviembre de 2014

Os dejo un comentario de Hchos 12 ¿Qué me dice la Palabra?

" Pero mientras mantenían a Pedro en la cárcel, la iglesia oraba constante y fervientemente a Dios por él"(Hch 12, 5)

Este relato nos muestra que verdaderamente la oración es poderosa y escuchada por Dios.

Nos presenta a Pedro enfrentando un momento difícil, encarcelado por tan solo predicar el nombre de Cristo.

Él había experimentando en su vida el poder de la cruz mediante Jesucristo y quería que otros también conocieran de ese Salvador.
En este contexto, se nos presenta a una Iglesia unida con un propósito definido, un fin, y perseverante en la oración.
El fin que unía en este momento a los hermanos era clamar por Pedro ya que lo iban a enjuiciar y seguramente buscarían su muerte.
Podemos estar seguros de que oraban para que Pedro tuviera fortaleza y pudiera dar testimonio, además de orar por su liberación.
Era necesario que Dios interviniera pues todavía Pedro no había completado su misión.
¤"... éste dormía entre dos soldados, sujeto con dos cadenas."(Hch 12,6)
La noche anterior al día en que Herodes pensaba sacarlo para hacerle juicio, sentenciarlo y ejecutarlo, Pedro se hallaba profundamente dormido.
Debe haber puesto su situación en manos del Señor; aun cuando esperaba tener que enfrentarse a la ejecución al día siguiente, pudo dormir pacíficamente.
Tenía a Cristo consigo. Morir hubiera significado solamente estar más cerca de El aún. ( Filipenses 1:21.)
Los primeros creyentes estaban tan llenos del Señor, que no temían a la muerte.
¤ Querido evangelizador,
nunca subestimemos el poder de la oración ni de su intercesión.

Sin duda la oración puede hacer cosas que nadie más puede hacer; Yo misma he podido experimentar el poder de Dios, en mi vida y en la vida de muchos otros. Tengamos fe como Pedro, como estas primeras comunidades, porque si tenemos a Cristo nada debemos temer.

Oremos con fe, con devoción y fervor. 
Unidos en la oración pidamos por nosotros, por la iglesia, por los nuestros; Oremos los unos por los otros; Oremos por todos aquellos que necesitan una intervención de Dios, aunque no lo conozcamos.

Dios desea que le hablemos, que nos comuniquemos con él, que cautivemos su presencia.

Estemos unidos en la oración, y por medio de ella, a Cristo nuestro Señor.

¡¡Qué así sea!!

Ani Martin