martes, 11 de noviembre de 2014

Queridos amigos:
 
Os aporto mi comentario a Hechos 22. ¿Qué me dice la Palabra?
Este capítulo tiene dos expresiones que me llegan profundamente. "Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?. Evidentemente no estamos en esa situación, ni con esta determinación, pero algún atisbo de similitud podría haber. Y en eso nos tenemos que examinar porque, cuando no damos "todo" por el Reino, algo nos quedamos y, ese algo, puede ser importante para alguna persona. Es verdad que no somos consciente, ni lo hacemos a propósito.



Es más, si nos damos cuenta de lo importante que es hacer algo, lo hacemos. Pero entra en juego la debilidad, el pecado, las limitaciones, la pereza, la...... Y, todo esto, tenemos que "vencerlo". La Palabra de Dios nos ayuda "porque vas a ser testigo ante todos los hombres de lo que has visto y oído", nada más y nada menos. Y sigue la Palabra, "Ahora, ¿qué te detiene?". Y, en esa pregunta, nos quedamos "mirando el cielo". En fin, que Dios nos ayude a ser fieles a su Palabra, es lo más importante y procurad, al menos, no estorbar al Señor.
José A. Sigler