Os dejo mis comentarios de Hechos 16 ¿Qué me dice la Palabra?
“Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió." (Hechos 16:6)
Los hechos de los apostoles, relata los inicios de la Iglesia, los hechos de los primeros cristianos y de los apóstoles. Pero, en capirulos como este, se manifiesta con claridad que son los hechos del Espíritu Santo.
Un Espíritu que les guía e impulsa para que la Palabra de Dios sea anunciada a todas las naciones.
Pero en este Capítulo, es El mismo quien pone impedimentos para la predicación del Evangelio en Asia.“Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió." (Hechos 16:6)
Los hechos de los apostoles, relata los inicios de la Iglesia, los hechos de los primeros cristianos y de los apóstoles. Pero, en capirulos como este, se manifiesta con claridad que son los hechos del Espíritu Santo.
Un Espíritu que les guía e impulsa para que la Palabra de Dios sea anunciada a todas las naciones.
Y en contraposición, envía a Pablo y sus compañeros a la ciudad de Filipos de Macedonia.
¿Cómo entender esta actuación del Espíritu Santo? ¿Cómo comprender que esa aparente "oposición no era cosa del maligno?
Muchos de nosotros nos hemos encontrado ante puertas cerradas. Muchos de nosotros hemos tratado de movernos en una dirección, persiguiendo algo que generalmente es la voluntad de Dios, solo para encontrar que la puerta a la que estamos tocando está cerrada. Bueno, no somos los únicos. Eso también le sucedió al apóstol Pablo.
Sin embargo, en ese esfuerzo encontró la puerta cerrada – no por el diablo, no por la gente, sino por el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo no sólo está para guiarnos a hacer lo que consideramos bueno, lógico y necesario, sino también para dejar de hacer aquello, aunque en su momento no comprendamos por qué.
Solo podemos entenderlo con total obediencia, estar dispuestos a El en fe y sumisión.
Por tanto, querido hermano evangelizador, si tu sabes que algo es la voluntad de Dios, pero aun no has encontrado una puerta abierta: “LLAMAD Y SE OS ABRIRÁ” (Lucas 11:9).
Él abrirá la puerta que Él quiera, que el tenga preparada para tu misión, para ti.
Ani Martín.